jueves, 23 de enero de 2014

Marta cuando era pequeña

Marta era una niña de 14 años cuando vivía en un barrio de los más marginados que había en la ciudad de Sevilla, este barrio le hacían llamar las tres mil viviendas. La mayoría de familias que vivían allí eran de familia pobres y honradas, aunque existía una parte que era un poco más peligroso para los niños. El padre de Marta, Rafael, siempre le decía que tuviese cuidado por donde andaba, ya que le podría pasar algo malo, pero a ella siempre le gustaba indagar en la vida de los demás ya que le interesaba escuchar sus problemas y si pudiese ayudarle. Un recuerdo que tiene ella sobre un momento de susto que se llevó fue cuando quiso ayudar a un compañero de clase a salir de las drogas y por querer implicarse tanto estuve a punto un día que querer matarla ya que su compañero le había robado dinero y encima le dijo a las personas que vendían estas sustancias que era para ella la droga que había comprado y que no tenía más dinero para pagárselas. Todo se solucionó gracias a su padre que era una persona muy conocida allí y le explicó a dicha persona que la sustancia no era para su hija.
La vida de Marta en el colegio era muy difícil. Sus padres no tenían apenas dinero para ayudarle con los materiales del colegio, ya que en su infancia su abuela era la que se había hecho cargo de todo, pero ya su abuela falleció y no tenía quien le ayudase. Marta quería seguir estudiando, quería formarse como una buena pedagoga, pero su padre, Rafael, desde el primer momento le advirtió que ellos no podrían costeárselo y que se tendría que conformar con ser ama de casa y ser mujer de un buen hombre que la mantuviese, como había hecho su madre. Marta por ninguno de los motivos aceptaba que eso ocurriese en su vida, ya que la mayoría de sus compañeros no tenían propósitos de futuro, pero ella quería luchar por todos los medios.
Con mucho sacrificio y con la ayuda de una vecina soltera de Marta que era la que se quiso hacer cargo de sus estudios, Marta pudo cursar bachillerato en un instituto a las afuera de su barrio ya que en dicho barrio no existían esos cursos porque los niños no pasaban de cuarto de la ESO. Su padre seguía insistiéndole que el camino que llevaba no era el correcto, que solo tenía que ser una buena ama de casa, no una mujer cualquiera que viva sola. Su padre tenía unos valores muy machistas ya que veía a la mujer como un objeto y no le veía valor que ésta estudiara un nivel más alto. Así que decidió echa a Marta de su casa cuando cumplió los 18 años en el último curso de bachillerato. La madre de Marta nunca dijo nada aunque no estuviese de acuerdo con su esposo ya que su opinión no se tomaba en cuenta.

Ratatouille

Marta cuando terminó segundo de bachillerato, su vecina le dio la oportunidad de estudiar en la universidad de Sevilla y estudiar lo que ella quería, el grado de Pedagogía. Y como vivían solas ellas dos a Marta por parte del ministerio le ayudarían con una beca. Marta con mucho esfuerzo y poco a poco se fue sacando años tras año del grado, estaba tan ilusionada de que por fin estaba cumpliendo su sueño sin estar reprimida por alguien que no quería su felicidad. Para Marta una película que le ayudaba mucho y con la que se sentía identificada era Ratatouille, era una película que le hacía ver que si tienes un sueño debes intentar lograrlo y eso solo depende de ti mismo y tus ganas de conseguirlo. En dicha película se ve como un cocinero sin experiencia quiere llegar a ser el mejor de todos y con la ayuda de un ratoncito que sabe cocinar poco a poco lo consigue.


Su búsqueda de trabajo

Cuando Marta terminó el grado, decidió ir a buscar trabajo como pedagoga en un instituto donde hizo las prácticas y que le había llamado mucho la atención ya que se parecía al instituto de cuando ella era más pequeña. La contrataron como pedagoga y le dieron una serie de pautas a seguir. Tenía que ir a una clase de niños de 15 años donde debía darles una charla sobre los valores de la vida, no se podía interesar por ningún niño en concreto, ni tomárselo muy a pecho, ya que existían historias que eran muy dramáticas. Ella aceptó todas pautas y se dirigió a impartir su primera charla.

Su primer día como pedagoga

Marta al entrar en la clase se dio cuenta de que la mayoría de alumnos que había eran niños y sólo dos niñas estaban en la clase, y una de ellas embarazada. Eso fue la primera cosa que le chocó y sabía que impartir esa charla iba a ser muy polémica para ella ya que le afectaría. Al comenzar la charla ningún niño le hacía caso solo las dos niñas que estaban sentadas en la primera fila. Se dio cuenta que a esos niños los valores que ella quería transmitir no les era de importancia ya que en su barrio esos valores no existían. Ellos pensaban que la vida que llevaban era la correcta, de que mujeres era un objeto y ellos tenían que trabajar de lo que sea para traer dinero a casa. Y que por mucho que les explicase Marta, ellos y ellas no podían llegar muy lejos por el estatus que tenían.

Películas educativas

Al cabo de la tercera charla, Marta veía que estaba perdiendo el tiempo en impartir esas charlas y que no se les estaba tomando en cuenta, ni traían las actividades que ella les mandaba. Entonces se le ocurrió una idea que a ella le había ayudado a sentirse identificada. Utilizar el cine como método educativo, ya que pensaba que de esa manera los niños captarían las ideas de una forma más efectiva y les haría pensar en ello. Ya que muchas personas tienen como ideales a actores que han conseguido su sueño y se basan en sus películas para motivarse. Así que a la cuarta charla decidió llevar una serie de películas o partes de ellas para que los niños sacasen las moralejas que estas querían dar a ver. Una de ellas era TOY STORY, donde los niños sacaron la moraleja de que los amigos pueden entrar y salir de tu vida, pero si te lo demuestran siempre serán tus amigos y debes de quererlos siempre.
Otra película era Bichos, y sacaron la moraleja de que en conjunto, por muy pequeños que sean se pueden llegar a lograr el mayor objetivo.
De la película los increíbles sacaron la moraleja de que la familia es lo más importante que tenemos y gracias a ellos somos más felices.
De la película cars, sacaron que las victorias más grandes son a las personas que nos encontramos en nuestro camino y nos enseñan cosas, marcando un antes y un después.

Marta se fijó en Lucía

Marta veía y sentía que Lucia ponía gran énfasis en esta actividad y que no pasaba tanto como sus otros compañeros. Se había enterado por rumores del instituto que Lucía en su casa vivía una situación difícil ya que su padre no le apoyaba en su estudios y quería que ella solo fuese una buena ama de casa. De pronto Marta sintió que lo que estaba viviendo Lucía ahora lo había pasado Marta cuando era pequeña.
En la siguiente charla y unas de las últimas, Marta decidió hablar con Lucía sobre la situación que estaba pasando, Lucía se abrió y le contó todo lo que estaba ocurriendo en su casa. Marta quiso mostrarle su ayuda invirtiendo económicamente y apoyarle en toda decisión que tomase, ya que no veía justo que no pudiese estudiar por culpa de sus padres. A diferencia de Marta, los padres de Lucía no eran tan pobres, pero su padre no permitía pagarle los estudios, ya que prefería pagárselo a sus dos hermanos que ella tenía.

En busca de la felicidad

Marta pensó en una película que podría hacerle ver las cosas de manera más clara y animarla para poder conseguir sus objetivos, ya que Lucía quería ejercer también de pedagoga como lo hace Marta. Puesto que ella era un ejemplo claro de superación para Lucía, porque el primer día de la charla Marta contó su situación de cuando era pequeña para que la tomasen como ejemplo. La película que vio que claramente le serviría fue “En busca de la felicidad”
Lucía en su casa vio la película y la analizó para ver que moraleja tenía dicha película para que a ella le sirviese de referente. En ese momento pasa Pablo por el salón, padre de Lucía, y le pregunta que hae viendo una película que debería de estar limpiando la casa con su madre. Ella le responde que está analizando una película que le ha mandado su pedagoga Marta, ya que así vería que objetivos quiero conseguir y le hiciese de referente, ya que sabía por qué momento personal estaba pasando. Y por supuesto a su padre Pablo no le gustó nada lo que había escuchado así que decidió ir a hablar con Marta al instituto. Por otro lado Lucía al terminar de ver la película le marcó un momento de la película donde le dice el padre a su hijo: “Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siguiera yo. Si tienes un sueño tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si tienes un sueño persíguelo y punto”

Conflicto con el padre de Lucía, Pablo

Pablo llegó al siguiente día al instituto en busca de Marta. Cuando se topó con ella le dejo claro que la vida de su familia no le debería de importar y que le dejase a él decidir el futuro de su hija, ella no era la indicada para decirle a su hija que debe y que no hacer. Pero Marta le dijo que Lucía estaba pasando por una situación igual que pasó ella y que iba a permitir que su padre le prohibiera cumplir su sueño, ya que Lucía quería seguir adelante y estudiar para tener su trabajo.

Conflicto con el director Luis

A media mañana Luis, el director se dirige a hablar con Marta, para comunicarle de que un padre de una alumna había ido a quejarse sobre su comportamiento. Que Marta solo debe ejercer su trabajo no implicarse personalmente en la vida de los alumnos ya que solo iba a traer problemas para la niña, para Marta y para el instituto en sí. Pero Marta le contestó lo mismo que hizo con el padre que ella no podía permitir que a una niña que tiene unos sueños se le prohíban conseguirlo por darle una educación a sus otros dos hermanos que no valoran lo que su padre le está dando.

El progreso de Lucía

Poco a poco y con el paso del tiempo Marta ve como Lucía aprueba las asignaturas y pasa de curso sin ningún problema. Marta le ayuda mucho económicamente a Lucía aunque luego tenga problema con su padre. Pero Marta quiere que los padres de Lucía vean que ella quiere estudiar y quiere conseguir sus propósitos, y que no solo sirve para ama de casa y el cuidado de sus futuros hijos, sino que también sabe valerse por sí mismas.
Un ejemplo de la situación de Lucía es cuando Marta ve que por fin Lucia ha conseguido terminar bachillerato y que decide seguir estudiando el grado de pedagogía. Marta le recomienda a Lucía que vea la película UP ya que le va amostrar que ahora es cuando comienza la aventura y que nunca deje de seguir lo que de verdad se proponga.

La vida de Marta sin Lucía

Con el paso de un año Marta termina de ejercer como pedagoga en dicho instituto, para destinarla a otro más cercano a su casa. Está un poco triste ya que piensa que nunca más volverá a ver a Lucia y no sabrá si de verdad consiguió sus propósitos o sólo se quedó en el intento. Cada vez que veía las películas que le recomendaban se acordaba mucho de ella y de su situación. Nunca ningún niño ni niña le llegó al corazón como lo hizo Lucía.

Marta y su familia

Pasaron los años y Marta se casó tuvo un marido, donde cada uno tenía su trabajo y se respetaban tanto como hombre y como mujer. Su marido tenía unos ideales muy diferentes a los que tenía el padre de Marta, Rafael, ya que él pensaba que era importante que se le diese valor a la mujer y que tanto uno como otro eran iguales. Tuvieron una hija llamada Daniela, y desde el principio se han implicado en su educación para que la pequeña no le faltase de nada. Le enseñaron la película Buscando a Nemo, haciéndole ver que los padres eran capaces de hacer todo por sus hijos.

Encuentro con Lucía

Un día Marta estaba en el colegio de su hija, ya que la había llevado al aula matinal ya que como los dos trabajan tenían que dejar a la pequeña en el colegio a las 7:30. De lejos vio a una mujer que se parecía a Lucía pero no le echó cuenta ya que estaba segura que ella no podía ser. Pues sí era Lucía, se acercó hacia Marta para saludarla. Marta se puso muy contenta de encontrársela ya que después de muchos años pensaba que nunca más iba a saber de ella. Le preguntó cómo le iba la vida y que hacía por ese colegio. Y Lucía le comentó que casualmente ese día empezaba a trabajar como pedagoga.
Marta se sintió muy feliz y satisfecha de que Lucía si había conseguido su propósito y que en parte había sido gracias al apoyo que había recibido de Marta y a las películas que le enseño que le hicieron ver que todo se puede conseguir si se quiere. Marta le dijo a Lucía que ayudara a toda persona que lo necesitase igual que lo hizo con ella, ya que muchas veces las personas necesitan ese empujón para poder seguir adelante, ya que su situación no se lo puede llegar a permitir de manera fácil.

Moraleja de la película

Esta historia tiene una moraleja clara. Hay que luchar por lo que tienes soñado, nadie puede decirte que no lo vas a conseguir sin haberlo intentado y darlo todo por ello, si se quiere se puede. En esta historia podemos ver como el cine es un gran método para hacer ver a las personas cosas que antes no veían, ya que mediante historias ficticias o reales las personas se ven reflejadas en ellas y quieren conseguir sus objetivos al igual que ha ocurrido en la película.