Con el paso de un año Marta termina de ejercer como pedagoga en dicho instituto, para destinarla a otro más cercano a su casa. Está un poco triste ya que piensa que nunca más volverá a ver a Lucia y no sabrá si de verdad consiguió sus propósitos o sólo se quedó en el intento. Cada vez que veía las películas que le recomendaban se acordaba mucho de ella y de su situación. Nunca ningún niño ni niña le llegó al corazón como lo hizo Lucía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario